Las experiencias asociativas en Colonia Caroya tienen una
rica historia en la ciudad, excepto en el territorio de los servicios
turísticos donde los operadores se comportaron como compartimentos estancos
durante mucho tiempo.
Por eso, la noticia de que empresarios del rubro formularon
una alianza para el desarrollo del turismo receptivo no deja de ser alentador.
Jorge Contessi viene poniendo todo su empeño en la Posada
Los Plátanos desde hace más de una década, después de haber pasado exitosamente
por otros emprendimientos. Y entendió el potencial que Colonia Caroya tiene
para la “industria” turística.
Gabriel Sánchez, por su parte, se embarcó junto a gran parte
de su familia en la construcción de una empresa familiar, Mairú Viajes, que
tiene múltiples servicios como agencia de turismo, entre ellos, viajes de
estudio, visitas escolares a distintos valles de Córdoba, viajes
internacionales y nacionales, entre otros.
Pero, la conjunción de ambas empresas hizo nacer una nueva
“pata”: la destinada al turismo receptivo. Dicho de otro modo, oficiar de guías
y ofrecer alternativas de visita a los turistas que eligen Colonia Caroya como
destino o a quienes arriban por curiosidad o por casualidad.
En esta empresa, como resultará evidente, fue necesaria
también la concreción de acuerdos con otros negocios del rubro para ensamblar
gastronomía, turismo enológico, venta de chacinados, que conformen un paquete
atractivo.
Durante estas últimas semanas, Mairú y Posada Los Plátanos
estuvieron distribuyendo folletos en la
ciudad de Córdoba y en otros sitios turísticos como Carlos Paz, Villa General
Belgrano, y Alta Gracia en los que se invita a que la gente salga a descansar y
que, para ese descanso, elija Colonia Caroya.
La propuesta arranca ofreciendo desayuno, cena y noche de
alojamiento en una habitación doble por 159 pesos, pero ésa es la punta de
lanza de una propuesta integral que incluye la visita a todos los lugares
históricos que tiene esta región, y la posibilidad de conocer cómo se elaboran
los productos típicos caroyenses.
“La primera impresión que se lleve el turista en el momento
que lo recibís es fundamental porque ahí rompiste todas las barreras. El que
nos visita viene buscando descanso. Entonces le vamos a dar un buen trato para
que se relaje, y después le ambientamos el lugar en el que él va a estar para
que se sienta cómodo. Si logramos ese ambiente, cuando vaya a pagar lo va a
hacer con gusto”, comienza diciendo Contessi sobre la información que pudo
recabar después de recibir visitas durante los últimos 12 años.
Si esa experiencia de atender bien a los turistas se
extiende, el mensaje multiplicador será beneficioso para toda la ciudad. Pero
le estaba faltando a la propuesta de la atención personalizada que durante la
estadía personas bien entrenadas puedan “contar” la ciudad, informarla,
introducirla en su historia y sus costumbres.
Allí, es donde entra la pericia de Mairú donde Facundo,
Lorena, Rocío, y Damián, entre otros, se vienen preparando para ese desafío.
“Como hotelero, no puedo tener agencia de viajes, reserva de
pasajes, y contar con personal para que los lleve a los museos, los lleve a
comer, y les enseñe cómo se producen los vinos y los salames. Entonces, me
tengo que fusionar con gente que sí lo está haciendo. En este caso, con la
agencia de Gabriel”, añade Contessi sobre los motivos que desembocaron en esta
alianza.
Hay, aquí, una visión sobre la potencialidad que tiene el
negocio del turismo en una provincia donde cada vez hay menos estacionalidad.
Valga mencionar como ejemplo que La Caroyense recibe a lo largo de todo el año
recibe unos 20 mil visitantes, pero nadie sabe qué hacen después de visitar la
bodega. ¿Se aprovecha ese potencial para que hagan otra cosa? ¿O solamente
pasan por La Caroyense y se van?.
Es en esos nichos donde Mairú y Posada Los Plátanos quieren
poner el ojo, estar atentos, y ofrecer los servicios de turismo receptivo.
“Percibimos que es un buen tiempo para hacer cosas con
otros. Intuimos que Colonia Caroya está por dar un paso adelante en el turismo,
aunque la explosión tal vez se dé dentro de cinco años. Colonia Caroya tiene
que ser un punto de referencia en el turismo de la provincia por muchas
razones”, sumó como aporte Facundo Sánchez desde Mairú.
Razones para avalar la afirmación sobran: los privados
vienen trabajando muy bien desde hace un tiempo, especialmente, en la
elaboración del salame, más la aparición de comedores típicos y temáticos, el
resurgimiento de las bodegas, la venta de productos regionales, el armado de
servicios de guías en los museos, el crecimiento de la hotelería, y la
declaración de las estancias jesuíticas como Patrimonio de la Humanidad, entre
otros. La zona ha sido identificada como un potencial turístico que quieren
aprovechar.
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